Si tu prepucio no regresa: comunícate de inmediato con un servicio médico
A veces el prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa. No es algo para esperar a ver qué pasa: comunícate de inmediato con un servicio médico. Este artículo explica qué ocurre, qué hacer y qué tener en cuenta a diario.
Puntos clave
- El prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa
- No regresa, se hincha o duele mucho: servicio médico de inmediato
- Cada día: regrésalo siempre después de retraerlo
Qué ocurre
El prepucio retraído aprieta detrás del glande como un anillo y no puede regresar a su posición normal. Es más probable cuando se retrae a la fuerza un prepucio estrecho, y también puede pasar si se olvida regresarlo.
Por qué ocurre
Cuando la abertura es estrecha, se atora al pasar la parte más gruesa del glande. Si se fuerza, la parte estrecha aprieta detrás del glande y se vuelve a atorar al intentar regresarla. Ahí donde aprieta, la sangre y la linfa circulan mal y la zona se hincha; entre más se hincha, más difícil es regresarla.
Suele ocurrir sobre todo cuando:
- Se retrajo a la fuerza un prepucio apretado para lavarlo
- Se olvidó regresarlo después de retraerlo
- El prepucio se atoró en un momento en que el pene cambiaba de estado
Si no regresa o se hincha, comunícate de inmediato con un servicio médico
Si el prepucio no regresa, el glande o el prepucio se hinchan, el dolor es fuerte o el glande cambia de color, no esperes: comunícate de inmediato con un servicio médico. En caso de emergencia, llama al 911 o acude al servicio de urgencias más cercano.
Señales para actuar de inmediato
- El prepucio retraído no regresa
- El glande o el prepucio se hinchan
- Dolor fuerte
- El glande cambia de color
En caso de emergencia, llama al 911 o acude al servicio de urgencias más cercano.
Hay quien duda por pena, pero entre más tiempo pasa, más puede hincharse y más difícil se vuelve. Los médicos están acostumbrados: no lo dudes.
No lo fuerces tú mismo
Empujarlo con fuerza por los nervios puede lastimar la piel y aumentar el dolor y la hinchazón. Lo primero es comunicarte con un servicio médico.
Hábitos del día a día
- Si tu prepucio está apretado, detente al sentir dolor o tirantez
- Regrésalo siempre después de retraerlo, por ejemplo después de bañarte
- Si algo se siente raro, no sigas probando
- Si lo apretado te preocupa, consulta pronto a un médico general
Hacer un hábito de “retraerlo y regresarlo” es la precaución diaria más importante.
Qué decir al llamar
Al llamar, di brevemente lo siguiente. Ayuda a decidir dónde y qué tan rápido deben atenderte.
- El prepucio retraído no regresa
- Desde cuándo (más o menos a qué hora)
- Qué tanta hinchazón y dolor hay, y si cambió de color
- Si puedes orinar
Si la pena te hace hablar con rodeos, es más difícil que entiendan la urgencia. Decir “mi prepucio no regresa y se está hinchando” está bien. Reciben este tipo de llamadas con frecuencia; explica con calma.
Si lo apretado te preocupa
Es más probable entre más estrecha sea la abertura. Si lo apretado te preocupa, pide a un médico general que te revise antes de que pase algo. Saber hasta dónde puedes retraerlo sin riesgo y en qué fijarte al lavarte hace el día a día menos preocupante.
Resumen
Cuando el prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa, o se hincha o duele mucho, no intentes forzarlo: comunícate de inmediato con un servicio médico. Cada día, no lo fuerces y regrésalo siempre después de retraerlo.
Este artículo es información general y no es un consejo médico ni un diagnóstico. Si tienes dolor, hinchazón, sangrado o dificultad para orinar, consulta a un médico.