Si tu prepucio no regresa: comunícate de inmediato con un servicio médico

A veces el prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa. No es algo para esperar a ver qué pasa: comunícate de inmediato con un servicio médico. Este artículo explica qué ocurre, qué hacer y qué tener en cuenta a diario.

Puntos clave

  • El prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa
  • No regresa, se hincha o duele mucho: servicio médico de inmediato
  • Cada día: regrésalo siempre después de retraerlo

Qué ocurre

El prepucio retraído aprieta detrás del glande como un anillo y no puede regresar a su posición normal. Es más probable cuando se retrae a la fuerza un prepucio estrecho, y también puede pasar si se olvida regresarlo.

La parte estrechadel prepucio aprietaHinchazónPrepucio retraído
El prepucio retraído aprieta detrás del glande como un anillo y no regresa (ilustración).

Por qué ocurre

Cuando la abertura es estrecha, se atora al pasar la parte más gruesa del glande. Si se fuerza, la parte estrecha aprieta detrás del glande y se vuelve a atorar al intentar regresarla. Ahí donde aprieta, la sangre y la linfa circulan mal y la zona se hincha; entre más se hincha, más difícil es regresarla.

① Se fuerza la abertura② Aprieta tras el glande③ Sangre y linfa lentas④ La zona se hinchaAún másdifícil
Entre más se hincha, más difícil es regresarlo. Comunicarse pronto con un servicio médico es clave.

Suele ocurrir sobre todo cuando:

Si no regresa o se hincha, comunícate de inmediato con un servicio médico

Si el prepucio no regresa, el glande o el prepucio se hinchan, el dolor es fuerte o el glande cambia de color, no esperes: comunícate de inmediato con un servicio médico. En caso de emergencia, llama al 911 o acude al servicio de urgencias más cercano.

Señales para actuar de inmediato

  • El prepucio retraído no regresa
  • El glande o el prepucio se hinchan
  • Dolor fuerte
  • El glande cambia de color

En caso de emergencia, llama al 911 o acude al servicio de urgencias más cercano.

Hay quien duda por pena, pero entre más tiempo pasa, más puede hincharse y más difícil se vuelve. Los médicos están acostumbrados: no lo dudes.

No lo fuerces tú mismo

Empujarlo con fuerza por los nervios puede lastimar la piel y aumentar el dolor y la hinchazón. Lo primero es comunicarte con un servicio médico.

Hábitos del día a día

Hacer un hábito de “retraerlo y regresarlo” es la precaución diaria más importante.

Qué decir al llamar

Al llamar, di brevemente lo siguiente. Ayuda a decidir dónde y qué tan rápido deben atenderte.

Si la pena te hace hablar con rodeos, es más difícil que entiendan la urgencia. Decir “mi prepucio no regresa y se está hinchando” está bien. Reciben este tipo de llamadas con frecuencia; explica con calma.

Si lo apretado te preocupa

Es más probable entre más estrecha sea la abertura. Si lo apretado te preocupa, pide a un médico general que te revise antes de que pase algo. Saber hasta dónde puedes retraerlo sin riesgo y en qué fijarte al lavarte hace el día a día menos preocupante.

Resumen

Cuando el prepucio retraído aprieta detrás del glande y no regresa, o se hincha o duele mucho, no intentes forzarlo: comunícate de inmediato con un servicio médico. Cada día, no lo fuerces y regrésalo siempre después de retraerlo.

Este artículo es información general y no es un consejo médico ni un diagnóstico. Si tienes dolor, hinchazón, sangrado o dificultad para orinar, consulta a un médico.